La JIAAC, a través de su presidenta, Pamela Suárez, participó del 9th Pan American Aviation Safety Summit, el congreso panamericano sobre seguridad operacional de la aviación que se realizó en Buenos Aires, organizado por la  Asociacion Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) ante más de 160 profesionales, ejecutivos de empresas aerocomerciales, autoridades, fabricantes de aeronaves y especialistas en el área de seguridad operacional de todo el continente.

El encuentro, organizado en conjunto con la International Air Transport Association (IATA) y la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) contó además con el auspicio del Ministerio de Transporte de la Nación. Tuvo como objetivo discutir los retos que enfrenta la región y las tendencias para mitigar los incidentes aéreos y fue la primera vez que se realizó en el país.

Pamela Suárez integró un panel titulado “RASG-PA Looking to Reach Non-Part 121 Operators” orientado a los temas que en el ámbito del “Grupo Regional de Seguridad Aérea – Región Panamericana” (RASG-PA) conciernen a la seguridad operacional de los operadores que no están incluidos dentro de la Parte 121 de las Regulaciones. Es decir, a los explotadores comerciales no regulares y la aviación general.

En ese sentido, Pamela explicó que los organismos de investigación de accidentes como la JIAAC tienen un rol preponderante en la gestión de la Seguridad Operacional de los Estados. “A través de la utilización y el análisis de grandes cantidades de información sobre incidentes y accidentes, se pueden tomar acciones concretas y asignar los recursos de la mejor manera posible para mejorar los índices de seguridad en todos los modos de la aviación”.

“La investigación de sucesos en la aviación general brindan alertas que luego se aplican en forma proactiva a la aviación comercial regular, gracias a un trabajo en equipo con los operadores y todos los involucrados en el sistema aeronáutico”, agregó.

Si bien la mayor cantidad de investigaciones corresponden a sucesos de aviación general o comercial no regular, los datos que se obtienen de esas investigaciones sirven para actuar proactivamente en la aviación comercial regular.

Por caso, una de las categorías de accidentes más graves por su riesgo de fatalidad es la de Pérdida de Control en Vuelo (LOC-I). De 42 sucesos registrados en aviación general en el período de 2012 a 2017, 39% fueron fatales. “El análisis a través del Safety Data nos ha permitido contribuir a alertas globales en esta categoría que son comunes a toda la industria y organismos internacionales”, explicó Suárez.

La seguridad fue remarcada como un tema imprescindible en un contexto en que la industria de la aviación crece sostenidamente en América Latina y El Caribe. “En la última década se duplicó el número de pasajeros transportados, alcanzando 281 millones de pasajeros en 2017 (el 7% del total global) y el futuro es prometedor, esperando alcanzar en 2035 más de 650 millones de pasajeros movilizándose en avión en la región”, detallaron los organizadores.

El trabajo que se ha venido desarrollando en la región, la determinación de regulaciones eficientes y la adquisición de nuevas tecnologías ha permitido reducir el índice de accidentes un 88% desde 2008 y todavía tenemos un gran potencial por delante“, remarcaron.

Izq a Der: Carlos Cirilo, IATA; Pamela Suárez, JIAAC; Luis Felipe de Oliveira, ALTA

 

El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich cerró el Congreso, junto a su equipo para el sector aeronáutico.